Sí abuelo, 16 de Mayo de 2007
Día en el que nos volvimos a ver… Tú desde nuestro tercer anillo y yo junto a ti en la grada de Tribuna Alta.
¡Que mágico día!, ¿verdad abuelo?
Como repetimos el título que vivimos con la misma intensidad la temporada pasada.
Recuerdas… Cuando no me podía quitar el nerviosismo del cuerpo, antes y durantes el partido.
Y tú… con ese Ángel que llevas dentro de ti, como cada uno de tus amigos que te acompañan junto a ti, en ese mágico tercer anillo. Con ese brillo en tu mirada, me dabas la tranquilidad interior que necesitaba…
¡Seremos Bicampeones Christian!
¡Seremos Bicampeones Christian!
¿Cuantas veces te escuché decir esa frase?
Miles y miles de veces. Siempre que miraba al tercer anillo, para pedirte que la historia se tenía que volver a repetir, buscando tú apoyo.
Y así fue, abuelo. La historia continua gracias a ti y tus amigos… Que pusieron ese ángel en las manos de Palop, para hacer justicia divina, a un equipo que nunca tuvo que dejar de ser lo que es hoy día.
Con lágrimas en los ojos celebramos juntos la victoria… Tú con tus manos secando mis lágrimas y yo sintiendo un abrazo que no podía tocar con mis propias manos, pero sentía como mi alma sí podía abrazarse la tuya.
Sin ti, no podía haber sido igual…
Gracias abuelo por estar conmigo siempre…